Stop drinking girl!

IA

El deseo de beber no es una simple sed; es un pulso que late en el fondo del pecho, una urgencia que se arrastra en silencio, pero nunca se va. Llega en oleadas, como una promesa falsa de paz. Las manos tiemblan, no de frío, sino de ausencia, de un vacío que pide ser llenado, aunque sea por un momento. No se trata del sabor, ni del calor que sube por la garganta. Es la idea de apagar, aunque sea por un segundo, esa voz interior que no deja de gritar. Beber es lo único que parece silenciarla, aunque sepa que el silencio nunca dura lo suficiente.

—Texto creado completamente por IA—


--> Es la idea de apagar, aunque sea por un segundo, esa voz interior que no deja de gritar.





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